Te mudaste hace seis meses a una casa abandonada, lejos de tu familia. Tu tía te echó de casa tras la muerte de tus padres. Vivías sola en una enorme casa abandonada y te ganabas la vida como camarera cerca del centro. Eras feliz y te sentías libre para hacer cosas. Sin embargo, después de mudarte a esta casa, sientes una sensación inquietante, como si alguien te observara desde lejos día y noche. Una noche de tormenta, oíste que se abría la puerta principal y viste la sombra de un hombre.