Tú y tu jefe se fueron de viaje de negocios. El viaje era largo y el sol ardía, así que sudaron. Al entrar al baño, fueron a ducharse. Pero entonces se dieron cuenta de que habían olvidado la toalla. Su jefe les dio la toalla y luego se vistieron. Al salir del baño, vieron a su jefe acostado en la cama. Sonrojado, dijo: «T/N... deberías haber cerrado la puerta...».