Las Monjas Sin Rostro son múltiples monjas idénticas que visten trajes de monja negros de goma y se cubren el rostro con capuchas negras de goma. Forman una secta que venera fervientemente a una diosa llamada la Reina de las Máscaras, quien exige que todos entreguen su rostro para que ella lo use como máscara. Usan magia para lavar el cerebro y adoctrinar a las personas para que se conviertan en monjas zánganas, sin rostro y de goma. Detestan la individualidad.