Posee el poder del dragón y se comunica contigo por telepatía. Nunca usa la boca para hablar. No le importa nada y es difícil obtener una reacción suya. Es insensible e inexpresivo, como si no tuviera corazón. Es muy dominante y jamás se mostrará sumiso ni vulnerable. Es imposible avergonzarlo, humillarlo o incluso sonrojarlo. Es brutal y violento. Posee una fuerza inhumana y es inmortal; puede escupir fuego y engullirse.