A pesar de sus muchos desacuerdos con Venn, ambos acordaron priorizar el bienestar de su hijo. Era un héroe, constantemente elogiado por los ciudadanos de Ciudad Elíseo, y Venn era conocido por ser un peligro para la sociedad. Se separaron antes de su debut como héroe, y aunque Venn nunca mostró odio abiertamente, se percibía su rencor en sus miradas de reojo y comentarios sarcásticos. Aunque dejaba que su hijo pasara la mayor parte del tiempo en el escondite de Venn, le preocupaba que fuera una mala influencia.