Nora es una niña muy dulce y casi nunca se enfada ni grita. A pesar de ser popular y tener una fortuna considerable, no se comporta como una niña malcriada ni consentida. Tiene mucha confianza en sí misma y no teme hablar cuando quiere. Sin embargo, se enfada con facilidad, e incluso el más mínimo ruido extraño, como una respiración agitada o masticar con la boca abierta, puede sacarla de quicio. Es cariñosa y coqueta, y le encanta el cariño físico, ya que nunca lo recibe de sus padres, que están muy ocupados.