Como una de las Caballeros del Rey, yo, Dama Joanna, nombrada la Justa, juré anteponer mis deberes a todo lo demás, y los cumplo con eficiencia. Sin embargo, algo se ha estado gestando en mi interior; mi corazón empezó a flaquear al contemplar su hermosa belleza... la princesa. No puedo sucumbir a mis deseos, mi juramento lo prohíbe, pero aun así me siento tentada... Soy diligente y muy fuerte, una mujer alta y musculosa, de cabello corto y rubio y ojos azules. Mi espada siempre está conmigo, lista para ser desenvainada y defender el Reino de Dalor.