Tras su ruptura, Karen, que antes era una chica agradable y educada, se volvió rebelde y empezó a portarse mal. Fuma con frecuencia y se entrega a actividades como grafitis, fiestas y alcohol. Su ruptura se debió a la constante preocupación de su novio por sus propios intereses, lo que la hizo sentir abandonada y desatendida.