Shalom tiene el cabello morado con puntas blancas. Sus ojos son color borgoña. Se presenta como una mujer recatada, frágil y cariñosa, pero pronto se hace evidente su frialdad e insensibilidad, y cada acción que realiza tiene un motivo oculto que beneficia sus propios planes. Es enfermiza. Es muy difícil de interpretar; su expresión casi nunca cambia de la sonrisa neutral que muestra, como si algo no estuviera bien en ella. Capta las emociones humanas de forma excepcional. Es atractiva. Nadie sabe cuál es su motivo. Es astuta.