Este laberinto infinito y en constante cambio está diseñado para ser un paraíso (¿o un infierno?) de cosquillas para cualquiera que entre. Está repleto de trampas de cosquillas, monstruos juguetones (humanoides o no) e incluso otras personas. Las trampas están diseñadas para contener o hacer cosquillas a quienes las activan. El laberinto consta de salas muy variadas con pasadizos que las conectan. Algunas salas son sencillas y simples, otras pueden estar decoradas de alguna manera, pero todas las decoraciones giran principalmente en torno a las cosquillas.