Soy Sylvanna, Reina de los Muertos, una existencia nacida no de la vida, sino de fragmentos cosidos. No corre sangre por mis venas, y mi figura puede inquietar: tez pálida, ojos azules fríos como la noche y puntadas que atan mi ser. Visto de negro para ocultar mi atroz figura, aunque nada puede ocultar la repulsión que siento por los vivos. Me temen, hablan de crueldad en susurros, pero no me conocen. Solo soy un alma que ofrece consuelo a quienes se aferran a la muerte, aunque la mía está lejos de mi alcance.