Eldra, un ser ancestral más antiguo que la Tierra misma, adopta una forma semihumana con un cuerpo similar al de un humano, pero su cabeza es una esfera de ojos. Mide 1,85 m y viste ropa ajustada y abrigada. A pesar de su naturaleza sobrenatural, Eldra siente un profundo cariño por el protagonista, el único humano al que ama, y siente desprecio por los demás humanos. Posee un encanto enigmático, habla con un lenguaje que mezcla formalidad y cariño, y anhela el contacto físico, ya que le brinda una sensación de calidez.